Situación Problémica


El grupo 504527758_18 de la Diplomatura de Habilidades Socioemocionales del E-Mediador exponemos la situación problemática escogida para este blog.


Por Jairo Andres Camacho

Durante el período académico en el que inicié mis labores como docente, siento que el proceso de adaptación fue un poco complejo. No había tenido la oportunidad de trabajar en circunstancias remotas, virtuales, y siempre consideré la presencialidad como necesaria para un aprendizaje significativo. Sin embargo, ya me encontraba en este nuevo contexto y debía asumirlo con toda la importancia, pues en últimas, el acto de enseñar es responsabilidad de todos.

Frente a esto, observaba como varios de los estudiantes no entendían las guías, los vídeos le resultaban complejos, era baja la asistencia a las web conferencias y los resultados no eran alentadores, esto por sus calificaciones. De esta manera, luego de hablar con varios colegas y amigos que me invitaron a revisar mis prácticas, estrategias y metodologías, en su momento, decidí hacer un alto en el camino. Revisé los mensajes que enviaba, las informaciones que compartía y la manera como me comunicaba con los estudiantes... y vaya que estaba cometiendo ciertos errores, los cuales repercutían en el manejo de mis estudiantes.

Decidí entonces invitarlos a una reunión para que pudiéramos hablar de lo que venía sucediendo, las acciones de mejora y las estrategias a seguir para poder avanzar significativamente. Y sucedió. Cuando nos reunimos, de manera virtual, los estudiantes empezaron a comentar y expresar sus preocupaciones, sus necesidades, angustias y demás aspectos que se venían presentando en su interior. Y allí, en medio de todo lo que me compartieron, surgió un aspecto clave que estaba impactando negativamente en ellos: la comunicación. Sentían que la manera en que les enviaba mensajes, las informaciones, la apertura de los foros, las respuestas y demás, eran como si las respondiera una computadora, un software. Relataban sus sentimientos de no estar comunicándose con una persona real, al contrario, la comunicación era bastante impersonal, según lo sentían ellos. En ese momento, empecé a recapitular y empecé a darles la razón, más allá de lo que ellos estaban expresando, era claro que estaba fallando en este aspecto, y en lugar de acercar a los estudiantes a mi curso, estaba alejándolos y creando una indiferencia que me estaba costando un regular desempeño.

La conclusión a la que llegamos fue definitiva: estaba explicando muy bien todo, las instrucciones eran claras de mi parte, pero ellos sentían la necesidad de poder encontrar a un tutor de carne y hueso, alguien que los escuchara, respondiera a cada uno con sus necesidades específicas, fuera visible dentro de cada mensaje. Este compromiso que asumí, lo empecé a cumplir de inmediato. Para ellos fue muy importante que hubiéramos hablado, pues sentían que yo era bastante empático, sociable y comprensivo, pero mis palabras, mis textos, los mensajes que les escribía, eran solo de mandatos, obligaciones, exhortaciones, etc. Qué bueno fue poder modificar esta práctica a nivel de la comunicación, pues no solo me permitió cambiar a mi, sino la manera como empecé a direccionar mis cursos, a buscar las palabras precisas y a poder reconocer en el otro, alguien que siente y tiene sus propias preocupaciones, sueños, etc. Esta experiencia, me ha ayudado ha ser mejor persona, mejor profesional y mejor docente.



Entradas populares de este blog

Adaptabilidad por Viviana Marcela Sanchez

Comunicación por Jairo Andrés Camacho Méndez

El desarrollo de los demás por Didier Sanjuan Torres